La campaña de vacunación contra el Covid-19 pudo acelerarse las últimas semanas tras el ingreso de una importante cantidad de dosis de los desarrollos de Sinopharm (china) pero sobre todo de AstraZeneca (inglesa).

Sin embargo, los miles de argentinos que han recibido una primera dosis de Sputnik V (opción rusa) están algo intranquilos ya que hay demoras en el envío del segundo componente y el intervalo sugerido de tres meses entre dosis se acerca a cumplirse para muchos. Estas tres alternativas que se están usando en el país requieren dos dosis, pero el inoculante ruso es el único cuyo segundo componente es diferente del primero.

Por ello, las autoridades sanitarias nacionales evalúan la posibilidad de combinar vacunas para completar esos esquemas.

El desarrollo Convidecia, del laboratorio Cansino, es uno de los que se están considerando como complemento.

¿Cómo es la vacuna de CanSino?

Se trata de una propuesta de una sola dosis y si bien aún no ha llegado al país, ya hay un acuerdo tras la compra de poco más de 10 millones de dosis por parte de los gobiernos Nacional y de la provincia de Buenos Aires.

Es una fuerte candidata ya que su formulación es similar a la del componente 2 de la Sputnik V.

“El adenovirus de Cansino es un adenovirus 5, y son vacunas que se pueden combinar”, dijo el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, al ser consultado sobre el probable complemento.

La infectóloga Elena Obieta, referente de la Sociedad Argentina de Infectología, opinó en el mismo sentido: “Supongamos que no existe la posibilidad de fabricar el segundo componente de la Sputnik, que es un adenovirus 5 no replicativo, es decir que no te va a enfermar, trae la proteína S para que vos fabriques anticuerpos, podríamos pensar por ejemplo, como segunda dosis a la vacuna Cansino que es una vacuna china que ya está siendo utilizada con un esquema de una única dosis y utilizarla como refuerzo de la primera de Sputnik porque también es un adenovirus 5 no replicativo, parecida a la segunda de la Sputnik”.

En tanto, el infectólogo, epidemiólogo y Magíster en Salud Pública, Hugo Pizzi, consideró: “Vamos a notar un gran alivio cuando entre la Cansino, también es con vector viral y es de una sola dosis, no tiene tantos trastornos como esto y logra prácticamente 90% (de eficacia)”.

Explicó que para la fabricación de la vacuna rusa “tienen problemas con el cultivo del adenovirus que lleva la segunda dosis, que es un proceso lento, pero creo que hay que esperar”, dijo confiado en que llegará.

“Mi idea es siempre respetar al fabricante y especialmente en el caso de la Sputnik que son dos componentes diferentes”, subrayó.

Puntos a favor de CanSino

Además de la similitud, este inoculante tiene otros puntos a favor. Por un lado, aunque no se encuentra en el país, ya se ha realizado la compra y ha sido aprobado su uso.

Por otra parte, es de más fácil conservación ya que requiere entre 2 y 8 grados, lo que facilita la logística.

Fue desarrollada por el Beijing Institute of Biotechnology y se le atribuye una efectividad de alrededor de 65% para la prevención de enfermedades sintomáticas, 28 días posteriores a su aplicación monodosis. Como la mayoría de sus pares, se estima en 90 a 95% su eficacia para prevenir cuadros graves de Covid-19.

Según una publicación de Medscape se han notificado efectos secundarios similares a los de otras vacunas: reacciones en el sitio de inyección, dolor de cabeza, fatiga y fiebre. Por otra parte, no se han descrito eventos adversos graves o de interés.

El vector viral que utiliza es el adenovirus, virus vinculado al resfriado común, al que se le agrega genéticamente una proteína propia del Covid-19 para poder ser reconocido por el sistema inmunológico y generar inmunidad.

El principal obstáculo es el desconocimiento. La combinación de inoculantes es una decisión reciente y sobre lo cual hay pocos estudios. Pero además los que se han hecho incluyen sobre todo AstraZeneca como primera dosis con la opción de Pfizer o Moderna como segunda.

Pero lo cierto es que Cansino cuenta con “competencia” para ser segunda dosis de la Sputnik. La vacuna de AstraZeneca es una de las que se cree con más chances. Ya se usa en el país, es la más similar de las que hay y recientemente se activaron las entregas. Se fabrica en Argentina (aunque se envasa en Estados Unidos) y también llega por el mecanismo Covax.

Otra ventaja para la opción inglesa es que según recordó la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, ya se está evaluando: “Argentina ha sido impulsora de un estudio que se está terminando entre Gamaleya (el instituto desarrollador ruso) y AstraZeneca, por el intercambio de las plataforma.

El miércoles se reunirá la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn) para comenzar a analizar si ya hay información científica suficiente para determinar riesgos y beneficios específicos para realizar combinaciones.

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