Casi todos los consultores están de acuerdo en que el Frente de Todos es favorito en la Provincia de Buenos Aires. Lo que se debate es la diferencia, algo que resulta difícil diagnosticar cuando no están todavía los candidatos y falta tiempo para la elección. Aún así, varios encuestadores hicieron varios sondeos que favorecen al oficialismo.

Artemio López, de Equis, es contundente:

El ordenamiento está definido, gana el FdT. Lo que queda por discutir es la distancia del triunfo bonaerense y eso supone observar qué pasa con el 15 por ciento de indecisos que aun no definen su voto.

Se trata de segmentos medios y medios bajos donde la crisis socioeconómica golpea con fuerza y sin que se observe un horizonte de salida. Segmentos muy castigados por la caída en el poder adquisitivo del salario que, junto a jubilaciones y pensiones, representa la modalidad dominante de ingresos de su grupo familiar junto a complementos de changas y cuentapropismo precario, pero no son beneficiarios de los planes sociales del estado”.

Para Analía del Franco la diferencia es sustancial:

“Los resultados de una investigación cuantitativa de 660 casos, relevamiento presencial en Gran Buenos Aires ( Analía Del Franco Consultores) surge que el Presidente de la Nación cuenta con 55 por ciento de nivel de aprobación de gestión y 44 por ciento de desaprobación.

El FdT presenta a su vez una probabilidad de voto de 50 por ciento mientras que la oposición de JxC, espacio de Rodriguez Larreta una probabilidad de voto del 34 por ciento. Y si el espacio que liderara JxC fuera el de Mauricio Macri la probabilidad de voto es de 22 por ciento”.

Para Roberto Bacman:
Hasta el momento las encuestas no detectan en este distrito cambios significativos en relación al 2019La ventaja del FdT se mantiene, con valores algo más bajos.
Es lógico: en una elección de medio término la gente vota con mayor libertad y soltura y le otorga más chances a los partidos más pequeños.
Y esta ventaja descansa en dos factores que asociados podrían llegar a potenciar sus posibilidades: la unidad del peronismo como factor político de sostén y la diferencia en el conurbano bonaerense, especialmente en la tercera sección, que incluye a los partidos del sur del Gran Buenos Aires”.
Eduardo Fidanza anticipa:
“No creo que pueda hacerse un pronóstico relativamente cierto hasta que no estén definidas las candidaturas . Entiendo que, en este panorama aún temprano, hay que observar la evolución de Facundo Manes, porque trae a la escena pública un atributo que había caído en desuso: el carisma, que busca empoderar y devolverle la fe al votante ante una situación muy adversa.

Me parece que Manes está convencido de que la cosa pasa por ahí, y posee recursos expresivos y prestigio social para impulsarlo. Hay que ver cómo responde a este desafío la política tradicional”.

Por su parte, Ricardo Rouvier señala:

Se registra, por el momento, una ventaja del FdT . La medición que aún tiene un 21 por ciento de indecisos, marca un 35 por ciento para el Frente y un 31 por ciento para Juntos.

La decisión de Vidal de no presentarse debilita la oferta de la oposición. El aumento del ritmo de vacunación es un factor que ha comenzado a pesar en el clima psicosocial de los bonaerenses a favor del gobierno de Axel Kicilloff”.

Facundo Nejamkis indica:

“Todavía no se ha desplegado completamente el escenario electoral. Incluso el oficialismo en la provincia no ha definido quienes serán sus candidatos . Sin embargo, según las mediciones que venimos realizando el peronismo parte con una ventaja mayor a cinco puntos en provincia de Buenos Aires.

Esta diferencia se sostiene principalmente en la tercera sección electoral, donde todavía las principales figuras del gobierno mantienen altos niveles de imagen y la intención de voto es muy similar a la del año 2019. Aún es una incógnita saber que ocurrirá con JxC y la PASO entre Santilli y Manes. Puede haber allí alguna sorpresa pero aún es temprano para realizar un pronostico certero”.

“El pronóstico está abierto. La definición de los candidatos, los espacios políticos que se presenten y si van a tener primarias son todos factores que van a influir en el resultado electoral.

Sin duda en el distrito donde el FDT obtuvo una diferencia de 16 puntos, se ha reducido la diferencia con JxC y es por ello que hay que realizar un seguimiento en los próximos meses como evoluciona las intenciones de voto. Hoy el FDT, de la mano de su mejor posicionamiento en el GBA, está liderando la intención de voto”.

La CABA, bastión de JxC

Los especialistas en campañas electorales consideran que Juntos por el Cambio mantiene su mayoría en CABA, pero hay algún nivel de duda sobre cómo caerá la candidatura de María Eugenia Vidal en el sector más duro del PRO, que tiene como referentes a Mauricio Macri y Patricia Bullrich. El Frente de Todos necesitará hacer una buena elección para disputarle su bastión al PRO.

Ricardo Rouvier señala:

Este distrito es el único del país dominado plenamente por el PRO y el oficialismo local buscará mantener las diez bancas que pone en juego. Hoy tiene una promesa de voto de alrededor del 60 por ciento. El FdT repite el desafío de lograr superar sus propias marcas; avanzando en el tramo del 25 al 30 por ciento. Por el momento, estaría manteniendo su piso”.

Por su parte, Raúl Timerman analiza:

La lógica es que JxC gane. Parte con una ventaja de 15 puntos. Y lo cierto es que el peronismo nunca ganó en CABA, salvo cuando llevó como candidato a un riojano, Antonio Erman González. Así que la tiene difícil”.

En consonancia, Eduardo Fidanza opina: “Debería ganar la oposición, con Vidal al tope de la lista y el apoyo pleno de JxC”, Federico Aurelio coincide y afirma que “JxC sostiene una diferencia amplia, de más de 20 puntos y es difícil que eso se modifique, mientras que Facundo Nejamkis sostiene que “en Caba la diferencia parece ser similar a la que existió en la ultima elección. El oficialismo aparece muy consolidado. Resta saber cómo reaccionará el votante mas duro del PRO frente a la candidatura de Maria Eugenia Vidal, pero de todas maneras eso no afectaría el resultado general”.

Randazzo, el trotkismo y los libertarios

Las terceras fuerzas provocan debate entre los encuestadores porque todos piensan que las elecciones legislativas siempre son una oportunidad para la izquierda liberal o para los libertarios como José Luis Espert o los disidentes como Florencio Randazzo o Guillermo Moreno. Sin embargo, algunos consultores creen que en 2021 no podrán avanzar mucho.

Federico Aurelio diagnostica:

“Observamos en todos los distritos que estamos investigando un claro predominio electoral de los dos grandes espacios, el FdT y JxC, tal como ha sucedido en los últimos procesos electorales.

Sin embargo, el porcentaje que obtengan las terceras fuerzas puede incidir en cuál de los dos grandes espacios políticos obtenga el triunfo electoral en cada distrito.
Un buen desempeño del partido de los liberales perjudica a JxC, un buen desempeño de la izquierda perjudica más al FdT Y un buen desempeño de Randazzo perjudicaría hoy por hoy a los dos grandes espacios políticos”.
Para Eduardo Fidanza:
Las terceras fuerzas pueden ocasionarles daños a las coaliciones dominantes, teniendo en cuenta dos factores.
Por un lado, el descenso de la imagen de los principales dirigentes que las representan podría potenciarlas; por otro lado, el hecho de que en las elecciones legislativas el voto tiende a despolarizarse.
Si hay desencanto, como lo estamos viendo, la preferencia por terceras fuerzas dependerá menos de la calidad de su oferta que de la alternativa fáctica que representan para el votante.
Es decir: si no me convencen Juntos por el Cambio y el Frente de Todos, voto a este otro, aunque no sepa mucho que propone o quién es. Lo veo más factible en el caso de Randazzo, que podría funcionar como la ambulancia que recoge los heridos. En el caso de Espert es un voto más minoritario, fuertemente ideológico”.
En cambio, Analía Del Franco ve que por ahora las terceras fuerzas no parecen encaminadas a un buen resultado:
“Las elecciones de medio término son la oportunidad de las terceras fuerzas aunque no siempre logran mantener el caudal de resultados de las PASO en las elecciones generales y esta vez probablemente no sea la excepción.
De todos modos en la actual coyuntura hay algo que puede obstaculizar la atracción de terceras fuerzas y es el importante dinamismo del FdT y JxC. También el apoyo que se observa hacia las gestiones provinciales en este momento de crisis podría debilitar la atracción por el rol de controladores de las terceras fuerzas”.

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