Se cumplieron 50 años del tornado de San Justo

Dto, San Justo

El 10 de enero de 1973 la localidad de San Justo, ubicada a solo 100 kilómetros de Santa Fe capital, vivió el hecho más importante de su historia: un tornado de categoría F5 arrasó la ciudad en apenas unos minutos dejando como saldo 63 muertos y más de 200 heridos, además de la destrucción total de cientos de viviendas.

Se trató del único tornado de tal magnitud registrado en la historia no solo de Sudamérica, sino de todo el hemisferio sur y fue estudiado por Tetsuya Fujita (uno de los creadores de la escala Fujita-Pearson), que lo calificó como el más intenso ocurrido fuera de los Estados Unidos.

Ese día, luego de una mañana de intenso calor, alrededor de las 13 comenzaron a caer algunos chaparrones pero fue una hora más tarde cuando se formó el tornado y en menos de dos minutos alcanzó la categoría F5. Duró alrededor de siete minutos y se desplazó unos 1500 metros hacia el sur, devastando todo a una anchura de 300 metros, una cuadra a cada lado del bulevar Roque Sáenz Peña, que cruza la ciudad de norte a sur.

Al cumplirse 50 años del episodio, Liliana Sacco, una de las sobrevivientes del fenómeno que marcó la historia de San Justo relato. “Los que lo vivimos en carne propia siempre hablamos que fue ayer. Es como que el tiempo no hubiese transcurrido. Cuando volvemos a recordar pasa siempre como una película por nuestra cabeza. Están tan intactos los recuerdos que parece ayer”, expresó.

“Todos hablan de un calor muy agobiante ese día. Había una temperatura extremadamente y una presión extremadamente baja, lo que provocaba cansancio y agotamiento. Cuando la tromba ingresa a la ciudad y toma una franja de la ciudad, porque la cinta asfáltica al tener una temperatura alta es lo que lo atrae. Por eso, entre la RN 11 y Bv. Roque Sáenz Peña es el desplazamiento que hace este fenómeno que tanto daño causó”, añadió.

En el caso de Liliana Sacco, que tenía 17 años cuando sucedió, se encontraba en su casa con sus padres y una de sus hermanas. La vivienda se derrumbó totalmente, así como también la de su hermana vecina. “Cinco familiares míos fueron trasladados a distintos nosocomios de la ciudad de Santa Fe, algunos con heridas realmente considerables. Desafortunadamente, mi padre fallece en Santa Fe y es regresado ese mismo dia en un ataúd cerrado”, comentó.

“Lo que llama la atención a los meteorólogos expertos es que, si bien en EEUU se registran la mayor cantidad de tornados por año, la cifra que alcanzan a nivel muertos en todo el año es la misma que se registró en San Justo con una duración de apenas 120 segundos. Eso es lo increíble. Fue catalogado como devastador e increíble. F5 fue su categoría y la velocidad todos consideran que llegó a superar los 500 km/h”, añadió Sacco.

Además, la sobreviviente recuerda que fue su madre quien les advirtió cuando llegó corriendo y diciendo “levántense y sálvense como puedan porque viene una tormenta muy fuerte”.

“Ella había visto por la ventana supuestamente que volaban montones de papelitos. Pero no eran papelitos: eran chapas, eran objetos, era todo lo que el tornado venía desprendiendo y volando sobre la ciudad”, relató.

Otros de los recuerdos imborrables de la jornada se trata del ruido del tornado, al cual Sacco lo definió como “un ruido enloquecedor, muy difícil de explicar en palabras”. Incluso, recuerda la sensación de haber estado en el ojo del tornado.

“Habré estado unos minutos desvanecida. Cuando abrí los ojos estaba sepultada en escombros. Una viga me oprimía el pecho, absolutamente inmovilizada, no podía girar la cabeza, ni destrabar mis manos. La falta de oxígeno y el peso en el estómago estaban dificultando mi respiración. Cuando llegan los voluntarios a rescatarnos yo ya no tenía voz”, señaló Sacco.

 

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