El director del Hospital Cullen Juan Pablo Poletti detalló la actualidad del nosocomio en una etapa ardua de la pandemia. Confirmó que trabajan “al límite”, describió cómo se trabaja a contrarreloj para sumar más camas de terapia intensiva, puntualizó en el esfuerzo del personal de salud y se refirió a las restricciones decretadas en última instancia por el Gobierno Provincial.

En primer término, habló de la muerte de Miguel Lifschitz, el ex Gobernador de Santa Fe. “Me sumo al recuerdo, la tristeza ante el fallecimiento del ex Gobernador. Me tocó ser director durante su última gestión. Estuve en su última inauguración de obras y sé de su hombría: mi tristeza por una gran pérdida“.

Luego, destacó los beneficios que arroja la instalación del Hospital de Campaña. “Tuvimos que disponer de este inconveniente en la circulación ante el armado del Hospital Militar. Armar esta manga que comunica como una sala más del hospital, lo que nos permite que, ante cualquier urgencia internado en el Hospital Militar, tengamos este acceso directo que, medido en metraje, es más cerca de la guardia que si uno tendría que ir a la sala de obstetricia, que es Salta y Saavedra”. 

Y contó que le permitirá instalar una nueva sala de terapia intensiva. “Ojalá no tengamos que usarla: el domingo tuvimos que prever la capacidad utilizarla ante la falta de camas críticas, lo que determinó hacer una nueva modificación: a una de las salas generales las adaptamos con obras de gases y aspiración para hacerla una sala general del hospital. Se convirtió en una sala de terapia intensiva para agregar camas críticas y esos pacientes de sala general, en el transcurso de la semana, muy probablemente empecemos a ubicarlos en el Hospital Militar“.

Con respecto al trabajo del Hospital durante el fin de semana, Poletti contó: “estuvimos casi sin camas. Había una no Covid y una cama Covid que se fueron haciendo y ocupando permanentemente. Habíamos hecho tentativamente ante la presencia del clásico que no sabíamos qué podría desarrollarse ante algún incidente que podría requerir algún paciente en terapia intensiva, habíamos optado por una mini terapia en una sala de guardia que nos daba lugar para siete pacientes respirados. Por suerte no hubo que usarla. Desde hoy se va a adoptar una terapia intensiva como las que tenemos en el Hospital: es la cuarta terapia intensiva, que será para pacientes Covid”.

Además, aseguró que “en internaciones no hemos bajado: estamos en un promedio de entre 10 y 12 por día en sala general y uno de cuatro que pasan de sala general a terapia intensiva. Esto pone el cuello de botella en terapia: la disminución en promedio de edad, que ha bajado casi 15-20 años estando en 49-50 años cuando era entre 65 y 69 años, nos lleva a que el paciente esté más días en terapia intensiva, con un promedio que va entre 10 y 14 días. El número de camas se va a haciendo siempre corto: es necesario salir a hacer más camas de terapia. Esta semana vamos a aumentar ocho más. Lo que hace que garanticemos que, aquel que necesita un respirador, lo va a tener”.

En cuanto al estado del personal y la cantidad de camas con la que cuenta el nosocomio, el director del Cullen manifestó que “el personal está realmente trabajando al límite, cansado, agotado, pero con fortaleza anímica y vocacional propio de un área de terapia intensiva. Saben que los necesitamos: el momento más crítico de la pandemia van a ser en los próximos dos meses. Van a seguir dejando todo: se van a reforzar con personal de enfermería, médicos y servicios generales. Hoy tenemos 35 camas y vamos a llegar a las 43 camas críticas más 12 más que tenemos en unidad coronaria: hace un total de 55 críticas, de las cuales 47 son respiradas. Arrancamos la pandemia con 30 y ya estamos 55“.

En relación a las restricciones decretadas en última instancia por el Gobierno Provincial, opinó que “es muy difícil responder sin dejar de lado que soy ciudadano, padre de cuatro hijos, que hacen deportes. También, dirigente de un club. Me parece que muchas veces perdemos la oportunidad de poder seguir sin restricciones: no nos cuidamos, no se aísla el que se tenga que aislar. Los protocolos que tanto se escriben, después no se cumplen. Ojalá podamos cumplir esos protocolos para que haya deportes, fútbol 5, lo que uno desee. La actividad deportiva de por sí lleva al acontecimiento social. A nadie le gusta hacer restricciones. Con todo abierto, vienen los accidentes, eso nos lleva a poner en jaque el sistema sanitario”.

Finalmente, confirmó que mientras haya camas disponibles en el interior del Hospital “el Hospital Militar no se va a ocupar. Por una cuestión de logística, no porque no se pueda. Es un hospital con muchas capacidades, pero no deja de ser un hospital de campaña no con todas las comodidades edilicias que tiene un hospital. Si tuviéramos camas dentro de las salas del hospital, se mantendrá esa ocupación. Cuando lleguen al 100%, empezaremos a derivar pacientes al hospital de enfrente“.

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