En toda la provincia de Santa Fe regresó la presencialidad en las escuelas, tras afrontar un fin de semana “hipercrítico” en la ocupación de las camas de terapia intensiva, en varios puntos del territorio provincial. “Las clases vuelven en gran medida por los 33 respiradores que llegaron a la Provincia. Es imperativo seguir bajando los contagios”, destacó la ministra de Salud santafesina, Sonia Martorano.


Pese a que Nación divulgó en un informe emanado la semana pasada una baja del 11 por ciento de los nuevos contagios para los departamentos Rosario y San Lorenzo, la situación sigue siendo muy crítica y la tasa muy elevada. Al momento de notificarse las nuevas restricciones por parte del gobernador Omar Perotti, el mapa de la bota santafesina dejó a 14 departamentos en alto riesgo epidemiológico, lo cual provocó la reducción de alarma en las dos ciudades antes mencionadas.
“Los números están altísimos”, puntualizó Martorano. En tanto, la situación fue el correlato al “gran tapón” que tuvo la ciudad luego de un estrés de camas que vivieron Rafaela y Santa Fe. Ambas localidades recibieron más respiradores.

Más jóvenes en las terapias

De todos modos, y según admitieron las autoridades sanitarias, este fin de semana ingresaron a las guardias muchos pacientes con cuadros de insuficiencia respiratoria. “El techo es el límite humano, no se puede atender más y más gente. Es un recurso finito”, enfatizó la ministra, quien admitió estar “muy preocupada por la situación compleja que se está viviendo en los hospitales”. En tal sentido, avaló las medidas adoptadas por Perotti en las “nuevas” restricciones que se extenderán algunas hasta el viernes y otras hasta el 21 de mayo. “Hay que parar con socializar,estamos en el peor momento, este virus está muy agresivo. Vemos pacientes de 30 años que a las 6 horas presentan un cuadro pulmonar muy difícil”.


Para que no queden dudas, Martorano enfatizó: “Estamos en un momento muy delicado. No llegamos al pico ni por casualidad, bajó un poco la incidencia pero se aumentan las camas y enseguida se ocupan”, agregó. 
Y la otra diferencia además de la agresividad del virus y la reducción del sector etario que ocupa las internaciones (promedio de 53 años) es que la tasa de ingreso a las terapias es muy superior a la primer ola. “Ahora, estamos buscando mayoritariamente lugar para internar menores de 50 años”, subrayó Martorano al indicar: “La situación de camas críticas va a seguir. No llegamos al peor momento”.


Ayer se derivaron pacientes de Rosario a Villa Constitución para citar un ejemplo, pero en un sistema sanitario donde entran y salen pacientes de la región. “Los colegas médicos están muy enojados y tienen razón, una parte de la gente sigue como si nada”, apuntó una fuente sanitaria.


Si bien Rosario salió del “virtual colapso” que imponía el alarma epidemiológico y sigue el alerta la situación puede empeorar si siguen las inconductas. “Si no venían los 33 respiradores para la Provincia, no se podían empezar las clases presenciales y se debieron cerrar actividades”, razonó Martorano para pedirle a los ciudadanos “máxima colaboración, sobre todo durante estas dos semanas. Es momento de cuidarse, sino no habrá más lugar ni recursos para poner más respiradores”, remarcó la funcionaria.


En tal sentido, la ministra insistió en que “todo el mundo tuvo atención médica, pero la demanda de camas de internación fue realmente muy alta”.

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