Pocas semanas atrás finalizó la primera etapa del Servicio de Asistencia Técnica (SAT) que realizó un equipo interdisciplinario de la Universidad Nacional del Litoral, encomendado por el gobierno de la provincia de Santa Fe junto a la empresa del Estado ENERFE SAPEM para analizar alternativas para el cruce de la Laguna Setúbal del Gasoducto Metropolitano.

Hugo Prendes, docente de la UNL, quien dirige el SAT. En primer lugar, el Ing. Hugo Prendes sostuvo que ya hay traza recomendada (en la zona de Chaco Chico del lado de Santa Fe) con varias posibilidades constructivas para concretarla.

Además, el docente de la UNL explicó que el gasoducto se debería situar por debajo del lecho de la Setúbal y luego hacerle una protección. “En algunos lugares de la laguna, hay que colocar los caños a mayor profundidad por el comportamiento que puede tener el sistema hídrico en 30 años. Para esto hay que trabajar con una draga”, precisó.

Etapas y protagonistas

El proyecto tiene previsto sucesivas etapas: la primera se enfocó en un desarrollo conceptual con un planteo amplio de alternativas para zonas de cruce y metodologías constructivas posibles de ser implementadas, de manera de avanzar en una segunda etapa en los estudios de prefactibilidad técnica, económica y ambiental de una selección de 3 o 4 alternativas. Finalmente, una tercera etapa implicará el proyecto ejecutivo de la alternativa seleccionada.

El equipo del SAT está dirigido por Prendes y conformado por expertos en Estudios Básicos (Hidrología, Hidrodinámica, Hidráulica fluvial, Relevamientos topobatimétricos, Geología, Geomorfología fluvial, Mecánica de suelos); de Ingeniería; Ambientales, Legales y Sociales, de las facultades de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH), de Humanidades y Ciencias (FHUC), de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) y de Ciencias Jurídicas y Sociales (FCJS).Primeros resultados
Prendes explicó que “el informe presentado a la Provincia incluye un análisis amplio de tres zonas alternativas para realizar el cruce de la Laguna Setúbal y seis variantes de metodologías constructivas. Los estudios se realizaron en forma articulada con expertos de ENERFE en construcción de gasoductos y se analizaron antecedentes y evaluaciones preliminares de cada caso, para evaluar ventajas y desventajas tanto desde el punto de vista constructivo, de ingeniería fluvial, de hidrología e hidráulica, geomorfología y geología, catastral y socioambiental”.

En tal sentido, el Informe recomienda descartar el cruce aéreo de la zona por el impacto socioambiental negativo que implicaría y las dificultades constructivas asociadas. Además, el documento elaborado por el equipo interdisciplinario de la UNL propone los estudios específicos que deberán realizarse para hacer una evaluación precisa, desde el punto de vista técnico y multidisciplinar, de las cuatro alternativas constructivas posibles de concretar en la zona donde se realizará el cruce. Cabe señalar que durante el proceso de estudio, ENERFE avanzó en la definición del punto de llegada del gasoducto en la margen derecha (Oeste) de la Laguna, que estará ubicado en la zona de Chaco Chico, correspondiente al cruce denominado Centro. A tales fines, se evaluaron tres nuevas variantes del cruce en ese sector y se analizaron las metodologías constructivas, en función de los criterios establecidos desde la Hidromorfología Fluvial y la Ingeniería General.

A partir de un análisis técnico-cualitativo integrado se propuso determinar las dos o tres alternativas que resulten técnicamente factibles y ofrezcan beneficios destacables para ser evaluadas en la Etapa 2. En base a estas nuevas consideraciones, la propuesta final para los estudios de prefactibilidad técnica, económica y ambiental, a desarrollar en la Etapa 2 corresponden a la Traza Centro Variante 2 (que se inicia en Chaco Chico), con cuatro opciones constructivas a estudiar en ese sector: soterramiento somero, soterramiento somero y profundo en cauces, y perforación horizontal dirigida con dos variantes.

El equipo de la UNL recomendó los estudios específicos a desarrollar para analizar la prefactibilidad de las opciones constructivas seleccionadas para la variante 2 de la traza Centro, que permitirán evaluar de manera integral cuál podría ser seleccionada para realizar el proyecto ejecutivo.

Además, se recomendó realizar los correspondientes estudios de evaluación de impacto ambiental, de acuerdo a la normativa vigente. Finalmente, se propuso la realización de materiales adecuados y accesibles para brindar información pública sobre el proyecto, así como la implementación de metodologías participativas y de consulta para involucrar a los distintos actores de la comunidad relacionados o interesados en el tema.

Las tres trazas analizadas
La traza Norte estaba compuesta por una poligonal siguiendo partes altas del delta de la Laguna. Tiene como desventaja un incremento sustancial de la longitud total de cruce: tiene aproximadamente 1.400 m para el cruce de la laguna, más de 4.600 m en zona de islas y más de 900 m para cruce de varios cauces formados en zona Este, lo que hace un total de 6.900 m. Por lo tanto, su diseño se expande en una amplia planicie inundable que implica alteraciones de los ecosistemas de humedales, con mayor afectación de bosques nativos y con variabilidad de suelos que podrían afectar la construcción de la obra.

La traza Sur involucra la menor longitud de cruce (2400 m), si el punto de entrega o acometida del gasoducto fuera en Monte Zapatero, y presenta características similares a la Centro, aunque es la zona que geomorfológicamente se encuentra transitando mayores cambios. Fue descartada cuando ENERFE define el punto de cruce, que se ubica en la zona de la traza Centro.

La traza Centro es el cruce en línea quebrada a la altura de “Chaco Chico” y presenta similares características a la Sur. Sobre esta zona se definieron tres variantes. La 1 (línea verde) cruza perpendicularmente la laguna, con una mínima longitud subfluvial pero una mayor longitud total pues agrega un tramo considerable en la costa paralela a la margen derecha. La Variante 2 (línea naranja), si bien alarga un poco el cruce subfluvial, es la opción de menor longitud total, entre las que no afectan propiedades privadas ni zona de usos recreativos. La Variante 3 (línea celeste) implica afectaciones a predios particulares y complicaciones para el cruce de cursos de descarga pluvial (como el canal Las Mandarinas). Estas consideraciones, que se encuentran ampliamente detalladas y fundamentadas en el Informe, hacen que se recomiende la variante 2.

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