Una concesionaria de autos ubicada en Rondeau al 4100, en la zona norte de la ciudad, fue baleada en la noche del domingo por un hombre que llegó junto a otro en una moto y disparó al menos cinco veces sobre la vidriera del local. 

El propietario del comercio denunció que la semana pasada lo habían llamado para pedirle dinero para dejarlo trabajar tranquilo.

El ataque generó otra situación trágica: una mujer que esperaba el colectivo a veinte metros de la agencia se asustó al observar el ataque y cruzó el bulevar para escapar, pero al llegar a la vereda se desvaneció. Al llegar el móvil del Sies, se determinó que había fallecido. Su nombre era Marta Aguero, de 62 años. 

Según las primeras informaciones, el deceso de la mujer se habría producido de manera natural, ya que sufría de hipertensión y era portadora de stends cardiovasculares.

La balacera en sí no causó heridos, pero una mujer que estaba a unos 20 metros del lugar, esperando el colectivo, fue testigo del hecho y atemorizada por los disparos salió corriendo en busca de refugio. Y en ese esfuerzo sufrió una descompensación y falleció.

Conmovido por todo lo que ocurrió, el dueño de la concesionaria admitió: “Ahora no sé si seguir abierto, cerrar o trasladarme a otro lugar. El dinero inicial eran 25 mil dólares, que no tengo ni mucho menos, y no estoy ligado con ninguna persona a la que le haya vendido un auto y tenga problemas”, sostuvo Omar.

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