No es la primera vez que perdemos una elección intermedia. En el 2009, todavía sin paso, se produjeron cambios en el gabinete casi de forma inmediata (salió Sergio Masa, entró Aníbal Fernández; salió Ocaña , entró Manzur). El espacio se abroquelo detrás de CFK y Néstor

Con el liderazgo de los dos, primero, después sólo de CFK, con política ( nacionalización de AFJP, de AA, Ley de medios, AUH y otros), pero sobre todo con la recuperación del salario y del empleo, ganamos con el 54% que sacó CFK en el 2011.

En el 2013 también perdimos. Ya había paso, los cambios se produjeron después de las elecciones generales (Capitanich por Abal Medina, Kiciloff por Lorenzino, Fabrega por Marco del Pont, Casamiquela por Yauhar). Otra vez, CFK condujo con el espacio encolumnado.

En el 2015, perdemos por muy poco en 2da vuelta con Daniel Scioli de candidato contra Macri. En ambas situaciones se desataron campañas agresivas desde la oposición contra el gobierno, recordar el “Grupo A” 2009-2011 y el acoso de los fondos buitres en el 2015, entre otras

Las dos veces, salimos adelante con el espacio unido detrás de la Presidenta, CFK; corrigiendo las políticas que había que corregir, sobre todo mejorando la calidad de vida de los argentinos; los cambios de gabinete se hicieron siempre después de la elección general.

La pregunta sería, porque si antes salió bien, no tendríamos que hacerlo ahora ??. Hoy, como en el 2009 y el 2013 entiendo qué hay que seguir el mismo camino: abroquelarnos debajo de la conducción de quien preside, Alberto Fernández.

Tomar decisiones de política económica que mejoren los ingresos de nuestro pueblo, y concretar los cambios en el gabinete después de las elecciones de noviembre. Pudimos antes, vamos a poder ahora.

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