Marcha en Murphy tras el femicidio de Marina Espíndola

Dto. General Obligado Murphy

Un importante grupo de personas, en su mayoría mujeres, marcharon este martes por la tarde frente a la comisaría de la localidad de Murphy, tras el femicidio de Marina Espíndola por parte de su expareja, el policía Gabriel Robles. El agente utilizó su arma reglamentaria para dispararle a la víctima en su propio domicilio y luego se quitó la vida.

Familiares y amigas de Marina señalaron que el hecho se podría haber evitado, ya que -según allegadas a la mujer- se habían realizado denuncias por hostigamiento y maltrato psicológico.

Las mujeres se reunieron en la plaza principal del pueblo y luego marcharon hasta la subcomisaría 10°, que estaba fuertemente custodiada. 

Se vivieron algunos momentos de tensión, ya que en medio del dolor y la indignación hubo pintadas frente a la sede policial, bajo el reclamo “están para cuidarnos y nos matan”. Los efectivos intentaron desconcentrar la manifestación con disparos al aire, lo que enardeció aún más los ánimos.

El femicidio

El fiscal Horacio Puyrredón confirmó que Marina tenía 42 años y era madre de tres hijos. Había iniciado una relación con Robles, pero tras separarse, el policía comenzó a perseguida y hostigada.

“Ella hizo varias denuncias y Robles tenía una restricción para acercarse a su domicilio, porque nunca la dejó tranquila desde que se separaron. La seguía por todos lados, siempre hubo maltrato verbal, aunque nunca me contó que existiera violencia física”, contaron desde el entorno de Marina.

En tanto, el policía Gabriel Robles estuvo un tiempo con carpeta psiquiátrica y se le habían retirado el arma. Pero hace poco tiempo lo autorizaron para volver a trabajar y contar con el arma reglamentaria, que fue la que utilizó para matar a Marina.

El femicidio ocurrió durante la madrugada de este martes en la vivienda de la mujer, luego de que el policía ingresara por la fuerza y se encerrara con la víctima. Cuando los policía llegaron al lugar, 

Marina ya estaba sin vida y el femicida agonizaba. Fue trasladado al Hospital Gutiérrez de Venado Tuerto, donde falleció a las pocas horas. En la escena del crimen se encontraron dos vainas servidas del arma reglamentaria 9 mm.

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