El hecho ocurrió a la altura del segundo pilote del viaducto, y pudo haber terminado en tragedia si no fuera por la presencia providencial de una embarcación que pasaba por el lugar.
Los tripulantes de una lancha de Buzos Tácticos de la Policía observaron el momento exacto en que el hombre cayó al agua y, sin dudarlo, maniobraron para acercarse y socorrerlo. Gracias a su rápida acción, lograron rescatarlo con vida, aunque en un cuadro de shock y con signos de descompensación.
Inmediatamente se dio aviso al 911, lo que activó un amplio operativo de emergencia. En minutos se hicieron presentes efectivos policiales, una unidad sanitaria y una embarcación de la Prefectura Naval Argentina, que colaboró en el traslado y la asistencia inicial del sujeto.
Una moto, la única pista
Antes de tomar la drástica decisión, el hombre había dejado estacionada una motocicleta sobre el puente, lo que hizo presumir a los primeros testigos que algo grave podía ocurrir. “La moto estaba sola, con el casco apoyado sobre el asiento. Al rato vimos la agitación de la lancha y entendimos todo”, relató un ciclista que pasaba por el lugar.
Fuentes policiales confirmaron que el individuo se encuentra con vida pero en estado de shock, a la espera de ser trasladado a un centro de salud donde se evaluará su condición física y mental. En paralelo, se iniciaron las actuaciones judiciales correspondientes bajo la figura de “tentativa de suicidio y salvataje”.
