“Se detectó un aumento del edema alrededor de la lesión isquémica, lo que provocaba compresión en otras áreas del cerebro”, explicó el Dr. Moroni, director del Hospital Cullen. “Por eso, junto al equipo de neurocirugía, terapia intensiva y neurología, decidimos realizar una cranectomía descompresiva, una cirugía que permite liberar esa presión y evitar mayores daños”.
El médico detalló que “el cerebro tuvo muy buena respuesta a la intervención”, lo que confirmó la necesidad de actuar con rapidez. “Este tipo de cuadros son dinámicos, se evalúan minuto a minuto, por eso el monitoreo intensivo es clave”, remarcó Moroni.
Consultado sobre la posibilidad de que la situación esté relacionada con una operación estética previa, fue tajante: “No tiene que ver con eso. Lo que tratamos ahora es un infarto cerebral producto de una obstrucción arterial. El estado sigue siendo crítico y con pronóstico reservado”, concluyó.
La “Locomotora” pelea una de las batallas más difíciles de su vida.
